Este es el resultado de un camino recorrido con firmeza, convicción y unidad.
El acuerdo no resuelve todo, pero sí garantiza que los arroceros puedan seguir sembrando, cultivando y llevando el alimento a las mesas de los colombianos.
Es un paso firme para abrir las vías y continuar avanzando, sin dejar de estar en Asamblea Permanente y atentos a que el Gobierno cumpla con los compromisos adquiridos.![]()
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