No se trata de negarles el derecho a la educación, se trata de usar bien los recursos públicos. Hoy el Gobierno le gira dinero al ICETEX, y este lo termina entregando a universidades privadas que ya cuentan con sistemas de crédito directo. Con ese modelo, muchos jóvenes se endeudaron con tasas altísimas y las privadas se fortalecieron, mientras el costo de estudiar en ellas un semestre supera los 30 millones de pesos.
En cambio, un estudiante en una universidad pública paga 0 pesos. ¿No sería mejor invertir esos recursos en ampliar la cobertura de la educación pública en todo el país? ![]()
Evalúen ustedes, saquen conclusiones: no queremos cerrarles las puertas a los créditos, pero sí pedimos que la plata se invierta donde más impacto tiene y es en la educación pública, gratuita y de calidad.


