Necesitamos establecer y ejecutar un plan de acción en el que este presente directamente y con responsabilidades propias la institucionalidad del Gobierno Nacional, los gobiernos departamentales y municipales, así como la Concesionaria administradora de este corredor vial, para poder atender la emergencia actual y poder contemplar acciones que nos permitan resolver casi que de raíz el problema de la vía Bogotá – Villavicencio.
No es momento de protagonismo, es momento de trabajar mancomunadamente y desde todos los sectores políticos, gremiales, sindicales y económicos, por un beneficio integral para la región y para el país.


