Hoy, en la discusión en primer debate del Proyecto de Ley 095 de 2025, que busca reconocer al río Amazonas como sujeto de derechos, destaqué la importancia de que las leyes ambientales no se queden solo en el papel. He insistido en que debemos garantizar su aplicación real, porque el Amazonas enfrenta graves problemáticas como la represación del río, la potrerización de la selva, la minería y los incendios provocados.
El Amazonas es un río internacional, y por eso es fundamental revisar los convenios y marcos de cooperación existentes para lograr una protección integral que involucre a los países por donde fluye.
De nada sirve seguir aprobando leyes si no aseguramos los recursos y la voluntad institucional para hacerlas cumplir. El Amazonas necesita acciones concretas que garanticen su futuro y el de quienes dependen de él.


