Hoy, desde la plenaria de la Cámara de Representantes, levanto mi voz por los hombres y mujeres del INPEC, que trabajan 24 horas por 24 de descanso, enfrentando condiciones infrahumanas y ganando apenas $3.200.000 mil pesos, mientras además cumplen funciones administrativas y atienden el hacinamiento del sistema.
Hicimos un llamado a los congresistas porque no entendemos cómo teniendo más de 500 proyectos radicados y más de 200 pendientes por debatir, algunos prefieren aplazar, archivar o romper el quórum. Aquí vinimos a trabajarle al país, no a evadir las responsabilidades.
Estamos hablando de más de 15 mil funcionarios que arriesgan su vida dentro y fuera de los penales, y aún así no somos capaces de aprobar iniciativas que dignifiquen su labor.



