Esta distinción es por el apoyo que brindé desde la Cámara de Representantes al proyecto de ley que radicamos con la senadora Soledad Tamayo, que hoy es la Ley 2481 de 2025, un paso histórico para las Escuelas Normales Superiores de Colombia.
Más que un homenaje personal, lo recibo como un símbolo del compromiso que compartimos por fortalecer la formación de nuestros maestros y abrir más oportunidades para nuestros estudiantes.
La educación es el motor que transforma vidas, y este reconocimiento me impulsa a seguir trabajando con más dedicación por ella.


