En medio de una reunión de trabajo con la Agencia Nacional de Tierras y la bancada del Pacto Histórico, quise expresar personalmente mi gratitud y reconocimiento al equipo de la ANT y a su director.
He sido testigo directo de procesos que no eran fáciles: con reinsertados, con campesinos, con comunidades indígenas y afrodescendientes. Procesos complejos que por años estuvieron estancados, pero que hoy, gracias al trabajo serio y comprometido de la Agencia, están avanzando.
Están entregando títulos, legalizando tierras, haciendo topografía, y llevando soluciones reales al campo colombiano. Esto no solo representa avances técnicos, es justicia social. Es dignidad para miles de familias que hoy pueden decir: “Esta tierra es mía.”
¡He dicho, si lo dice Párrado, póngale cuidado!


