Ayer desde Bogotá marchamos pero caminamos las calles con el corazón puesto en el Meta. Porque donde esté nuestra gente, ahí estamos: defendiendo los derechos del pueblo, acompañando las luchas de trabajadores y trabajadoras, de la economía popular, del campesinado, de las mujeres, de los jóvenes y del magisterio.
A esta movilización se sumaron congresistas y caminando junto a ellos demostramos que el cambio une territorios y voluntades.
Son años de lucha que hoy se ven reflejados en un gobierno que ha puesto en el centro a la gente. Pero no es suficiente: tenemos que cuidar lo logrado y avanzar por más.
Más tierra para el campesino
Más oportunidades para la economía popular
Educación pública digna
Más derechos colectivos
Seguimos firmes, porque sabemos que el cambio debe continuar.
Este 31 de mayo, todos y todas a las urnas.
¡Vamos por más derechos, vamos por el futuro!



