El Proyecto de Ley 172 de 2025 no es solo una reforma técnica. Es la herramienta que permitirá que el catastro multipropósito tenga la función pública y la responsabilidad social que el país necesita.
Este cambio protege nuestras zonas rurales, nuestras fuentes hídricas y nuestros territorios de los abusos de pequeños grupos que han manipulado la planificación territorial para convertir la tierra en un negocio.
Con la radicación de este proyecto, el catastro deja de ser un servicio y se convierte en un verdadero mecanismo de control, transparencia y justicia territorial.
Porque el territorio no es mercancía: es vida, es desarrollo.