26/diciembre/2022
No todos los días nace alguien con la vocación para llevar a las manos correctas la historia ideal. En el mundo de la prisa Juan Bautista vivió regalándonos la fortuna de la pausa entre las letras y los libros, siempre con una amabilidad característica para hallar las palabras correctas en el momento preciso.
En un mundo donde el beneficio particular es la prioridad, Juan nos enseñó la importancia de construir comunidad y con ella una sociedad de valores edificada en el respeto por el arte y la cultura. En un mundo donde es más fácil encajar que sobresalir, nos inspiró a seguir nuestros sueños a toda costa y se despidió de este plano siendo bibliotecario y gestor cultural de la ciudad que lo vio convertirse en un ícono de nuestra cotidianidad. En un mundo donde no siempre es fácil sonreír, nos dejó el mejor legado: que la actitud es una pequeña cosa que hace una GRAN diferencia.
Amigo de luchas, que tu forma de ver la vida trascienda y se quede siempre con nosotros y que te alcancen todas las historias, cuentos, novelas, crónicas y relatos para llenar con tu gracia y talento la eternidad.
Dios te tenga en su Santa Gloria, descansa en Paz.




