No es correcto legislar sin escuchar a quienes son directamente afectados o beneficiarios. Los jóvenes deben tener la oportunidad real de participar, disentir y aportar antes de que se aprueben los proyectos de ley.
La juventud piensa, propone y tiene elementos valiosos para mejorar esta iniciativa. Por eso pedí que se les escuche de manera sincera y cercana, a los jóvenes de la Colombia profunda.


