No se trata solamente de hacer una obra de mitigación en un punto específico. Tenemos que revisar el comportamiento real de los afluentes y cómo se ha movido su cauce en los años.
Porque de nada sirve intervenir un lado si el río termina afectando el otro. Estas son decisiones técnicas que requieren planeación, estudios y articulación institucional.
Mi compromiso es gestionar ante el Gobierno Nacional para que este proceso se haga de manera integral y responsable. Aquí no venimos a improvisar, venimos a hacer las cosas bien.


