Hoy, desde la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes, dimos una discusión clave y avanzamos en la votación del Proyecto de Ley 019 de 2025, acumulado con el 371 de 2025, una iniciativa fundamental para la recuperación del río Bogotá. Estamos hablando de un afluente con niveles de contaminación alarmantes, prácticamente un 8 sobre 10. Así no podemos seguir.
En mi intervención fui claro: recuperar el río Bogotá no es solo una obligación jurídica, es una deuda histórica con el país. Este proyecto plantea la creación de una Gerencia Estratégica de la Cuenca Hidrográfica, que permita organizar, coordinar y ejecutar acciones reales para su restauración, descontaminación y aprovechamiento sostenible. Además, se establece un fondo de cofinanciación que garantice que las soluciones pasen del discurso a los hechos, tal como lo ha ordenado el Consejo de Estado.
Y yo les hago una pregunta a todos los bogotanos: ¿qué sería de la ciudad si no existiera el agua que viene de Chingaza, mientras nuestros ríos están completamente contaminados? Este debe ser el ejemplo para todas las cuencas del país. No podemos seguir hablando de sostenibilidad sin actuar. Este proyecto tiene que salir adelante, por Bogotá, por Colombia y por las futuras generaciones



