30 de Junio de 2026
La protección del caimán llanero no puede quedarse en discursos ni en buenas intenciones. Requiere decisiones, coordinación entre las instituciones y acciones concretas que garanticen la conservación de una de las especies más representativas de nuestra Orinoquía.
Por eso acompañé esta nueva mesa de trabajo ante la Procuraduría Ambiental, donde evaluamos los compromisos adquiridos en la primera mesa técnica junto al Ministerio de Ambiente, Cormacarena, la Estación Biológica Roberto Franco de la Universidad Nacional de Colombia y las demás entidades involucradas.
El objetivo es claro: construir un plan de acción que permita salvar al caimán llanero y asegurar que cada entidad cumpla con su responsabilidad. Seguiré haciendo seguimiento y ejerciendo control para que la protección de nuestra biodiversidad se traduzca en resultados reales.



