17 de Junio de 2026
Al cerrar este periodo legislativo, quiero agradecerle a Dios, a mi familia y especialmente a los más de 83.000 metenses que me dieron la oportunidad de representarlos en la Cámara de Representantes Colombia. No me corresponde a mí decir si hice un buen trabajo o no; ese juicio lo dejo en manos de los ciudadanos, porque cada persona tiene su propia visión y expectativa sobre la labor de un congresista.
Lo que sí puedo decir es que trabajé con compromiso, responsabilidad y convicción. También conocí de cerca las dificultades de esta institución: proyectos importantes que se hunden, falta de quórum, ausentismo y maniobras que muchas veces impiden que iniciativas fundamentales para los colombianos puedan convertirse en realidad. Esa es una de las razones por las que tantas reformas y proyectos que buscaban beneficiar a las comunidades terminan quedándose en el camino.
Por eso hoy quiero invitarlos a no ser indiferentes. No dejen que otros decidan por ustedes. Participen, infórmense y ejerzan su derecho al voto. El futuro de Colombia depende de los ciudadanos que creen en una democracia más participativa, más justa y más incluyente. Sigamos trabajando por un país donde existan oportunidades para todos, donde las diferencias se respeten y donde el bienestar de la gente esté siempre por encima de los intereses particulares.



