12 de mayo de 2026.
Lamento profundamente que no se haya podido dar el debate en la Comisión Quinta en medio de la discusión del Proyecto de Ley No. 019 de 2025 Cámara, acumulado con el Proyecto de Ley 371 de 2025 Cámara, iniciativas que buscan establecer una estructura de gestión integral para la restauración, descontaminación, preservación, uso y aprovechamiento sostenible del río Bogotá, mediante la creación de la Gerencia Estratégica de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá y del Fondo Común de Cofinanciamiento – FOCOF.
Quienes llegamos al Congreso lo hacemos con la convicción de aportar, construir consensos y buscar soluciones reales para el país. Si la iniciativa tenía vacíos o aspectos por fortalecer, precisamente para eso existen los debates democráticos: para enriquecer los proyectos y responder con responsabilidad a las necesidades urgentes de Colombia.
Relacionamos que este proyecto está buscando dar una solución de la sentencia del Consejo de Estado que lleva más de 12 años esperando acciones concretas y de un río Bogotá que no puede seguir siendo víctima de la indiferencia institucional. La recuperación ambiental no puede aplazarse más.
Y aquí es importante decirlo con claridad: este no es un tema de gobiernos ni de colores políticos. La sentencia fue emitida en 2014, durante el gobierno del presidente Juan Manuel Santos; continuó pendiente en el gobierno del presidente Iván Duque y hoy sigue siendo una deuda con el país. Porque el medio ambiente no tiene ideologías ni partidos: es una causa que debe unirnos.
La recuperación del río Bogotá requiere el compromiso articulado de alcaldes, gobernadores, el Gobierno Nacional, la CAR, las autoridades ambientales, los sectores productivos y la sociedad civil. Solo trabajando juntos podremos garantizarles a las futuras generaciones un país más sostenible, digno y responsable con sus recursos naturales.
También me preocupa profundamente la dinámica que hoy se vive en la Comisión Quinta. No es posible que, terminada una votación, el recinto quede vacío cuando aún existen proyectos fundamentales por discutir. A nosotros nos eligieron para debatir, trabajar y generar impacto en las comunidades, no para evadir las discusiones importantes.
Colombia espera de nosotros más responsabilidad, más disciplina y un compromiso real con las problemáticas que afectan a millones de ciudadanos. El Congreso debe estar a la altura de los desafíos ambientales y sociales que enfrenta el país.
