A la gente del Meta, especialmente de Villavicencio:
Estamos a punto de cumplir un año sin suministro continuo de agua en nuestros hogares, comercios e instituciones. Fuimos prudentes y pacientes, esperando soluciones de la administración municipal, pero la crisis persiste.
Ante la falta de respuestas efectivas, hemos decidido acudir al Gobierno Nacional. Mañana sostendremos una reunión con la Viceministra de Agua, junto a una delegación de distintos sectores de la ciudad, para exigir soluciones reales.
Desde el Congreso cumplimos: en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 dejamos incluida una nueva alternativa de acueducto para Villavicencio, incluso avanzando en la identificación de fuentes y gestión institucional. El problema no es la falta de soluciones, es la falta de articulación y voluntad para ejecutarlas.
Villavicencio ha crecido, es una ciudad con vocación turística, comercial y empresarial, y hoy su desarrollo está limitado por una necesidad básica insatisfecha: el acceso al agua.
Hacemos un llamado firme al alcalde, a las autoridades locales y departamentales, y a todos los sectores: dejemos la polarización y trabajemos unidos. El Plan Nacional de Desarrollo es una ley de obligatorio cumplimiento, y como ciudadanos debemos exigir que se materialice.
No estamos en campaña, estamos al servicio de la gente. Villavicencio merece una solución definitiva.
El agua es un derecho, no una promesa



