Una vez más, en la plenaria de la Cámara de Representantes, durante el estudio del proyecto de ley de la Jurisdicción Agraria, no hubo quórum. No es un hecho menor: es la muestra de quiénes están comprometidos con el país rural y quiénes, con su ausencia, frenan las transformaciones que Colombia necesita.
Por eso, junto a la Ministra de Agricultura y Desarrollo Rural y el ponente de este proyecto de ley hacemos unas importantes reflexiones sobre la situación. Básicamente, después de 21 meses de radicar el proyecto y a semanas de que termine este Congreso, dilatar este debate es darle la espalda al campesinado que ha sufrido el abandono, el despojo y la violencia.
La Jurisdicción Agraria es una apuesta política por la justicia social, la paz territorial y la dignidad del campo. No es un favor, es una deuda histórica que tenemos con el campesinado colombiano.
Hoy hacemos un llamado con el Representante Gabriel Becerra y es que el país debe identificar quiénes defienden al campesinado y quiénes prefieren seguir bloqueando los cambios.
Los campesinos y campesinas de Colombia no puede seguir esperando. ![]()



