Después de verificar el foro en el Salón Elíptico, quiero decirle con total claridad al país: hoy, en la sesión de víctimas en Congreso en pleno —Cámara y Senado—, apenas estamos 19 representantes y 8 senadores presentes.
Esto deja mucho que desear de dos instituciones que hacen las leyes y que se hacen llamar la casa de la democracia. ¿Qué mensaje le estamos enviando a las víctimas y a Colombia? ¿Que su dolor no merece ni siquiera nuestra presencia?
Yo no comparto esta realidad. No podemos seguir hablando de compromiso mientras las curules están vacías. La democracia se honra con hechos, con presencia y con respeto.



