Venimos desde el sector del Cementerio Los Olivos, en la vía Villavicencio – Restrepo, y aunque ya logramos avanzar un poco, llevamos más de hora y media atrapados en un trancón inmenso. De esos que no se mueven, que desesperan, y que lastimosamente ya se volvieron costumbre para llegar a la capital del Meta.
Lo más preocupante es que esto no es algo ocasional. Es una situación repetitiva que afecta a miles de personas que visitan el departamento, a los empresarios y a la gente del común.
Aquí la pregunta es clara: ¿qué está pasando y qué soluciones hay? Porque el Meta no puede seguir perdiendo tiempo, productividad y calidad de vida en medio de estos trancones interminables.
Hoy hacemos un llamado respetuoso pero firme a las entidades nacionales, departamentales y municipales: necesitamos respuestas y acciones concretas ante eventuales sobre las principales vías de ingreso.



