El pasado 25 de febrero, desde nuestra UTL acompañamos la convocatoria de la Secretaría de Minas y Energía, donde se reactivaron las mesas de diálogo y se acordó un nuevo encuentro para el 25 de marzo, con el fin de dar cumplimiento a los acuerdos por conflictos ambientales generados desde el sector de los hidrocarburos.
Pero lo que debía ser un espacio de diálogo terminó en exclusión. A última hora, el alcalde cambió el lugar de la reunión de la Villa Olímpica al Centro Vida, un espacio insuficiente. ¿El resultado? Un diálogo a medias donde comunidades, organizaciones ambientales y ciudadanos que se movilizaron pacíficamente quedaron por fuera y no fueron escuchados.
Desde siempre hemos estado acompañando y defendiendo el territorio, el medio ambiente y el agua. Por eso, desde nuestra UTL estuvimos presentes y hoy tenemos testimonios y denuncias claras: no hubo garantías reales para la participación ciudadana.
Las garantías deben ser respetadas y reales, no solo en palabras. La gente merece respeto, participación y transparencia.



