En Colombia todo termina recayendo en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo: si hay inundaciones, incendios, remociones en masa, terremotos o cualquier tragedia, siempre acudimos a la misma entidad.
Pero cuando revisamos el presupuesto, la realidad es preocupante. Hoy la UNGRD cuenta con alrededor de 700 mil millones de pesos para atender a 1.123 municipios en todo el país.
Eso significa que, haciendo cuentas, a cada municipio le corresponderían apenas 62 millones de pesos para enfrentar una emergencia.
Con esos recursos es imposible responder de manera efectiva a las tragedias que viven nuestras comunidades.
Por eso insistimos que no podemos seguir exigiendo resultados sin garantizar un presupuesto acorde a las necesidades del país.
La gestión del riesgo no puede seguir siendo el discurso de todos, pero la responsabilidad de nadie.


