Este ejercicio, construido desde los territorios y con la participación de distintos sectores sociales, reafirma la necesidad de una política basada en el respeto, la no violencia y la convivencia pacífica entre todos los colombianos y colombianas.
En este espacio estuvimos participando a través de nuestra Unidad de Trabajo Legislativo, aportando a la consolidación de un pacto que recoja las voces del territorio y fortalezca la reconciliación nacional.
Avanzamos con diálogo, acuerdos y responsabilidad institucional para una Colombia en paz.