Seremos testigos de un acto de justicia y de reparación histórica. Porque entregar tierra no es solo repartir hectáreas, es reconocer el trabajo del campesino, su dignidad, su derecho a sembrar futuro en paz, es avanzar con la Reforma Agraria.
Y desde nuestro rol, seguimos del lado de la gente, caminando el territorio y alzando la voz por quienes nunca la han tenido fácil.


