Pero el problema va más allá del financiamiento. También enfrentamos graves deficiencias en infraestructura, educación, salud y seguridad. Sin estas condiciones, el desarrollo del campo y la paz en nuestras regiones seguirán en riesgo.
Desde el Congreso, llevamos la voz de los campesinos y productores rurales, exigiendo soluciones concretas que realmente transformen el sector agropecuario.
Mira nuestra intervención y únete al debate. ¡El campo no puede esperar más!


