Ver sus rostros al recibir el documento que los reconoce como legítimos propietarios de sus viviendas es una imagen que no se olvida. Lo que se entrega no es solo un papel, es el reconocimiento de sus luchas, es tranquilidad, dignidad, y es el comienzo de nuevas oportunidades para muchas familias.
Mi gratitud con el Gobierno del Cambio a través del Ministerio de Vivienda por hacer posible esta jornada que transforma vidas en el territorio.![]()