Mientras se habla de “defender a los jóvenes”, el recinto sigue casi vacío: apenas 70 representantes presentes y sin quorum para avanzar en el Estatuto de la Juventud. Ayer pasó lo mismo en la plenaria de oposición.
Los jóvenes merecen participar en la construcción de las leyes que les afectan. Por eso propusimos una mesa técnica donde ellos expongan sus inquietudes y se pueda concertar un texto serio y responsable.
Saquen sus conclusiones. Evalúen quién solo discursea… y quién trabaja de verdad.