Plátano, yuca, maracuyá, pepinos gigantes y muchos frutos más llenaron de color este festival, mostrando lo que realmente es Granada: una tierra productiva, berraca y trabajadora. Cada carroza cuenta la historia del campo y del esfuerzo diario de quienes siembran para alimentar al país.
Seguimos caminando el territorio, acompañando sus tradiciones y respaldando a nuestra gente del campo. Porque cuando apoyamos la agricultura, apoyamos la cultura, la economía local y la identidad de nuestras regiones.
Seguimos trabajando para que esta bella tradición sea declarada como patrimonio por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.