
Hoy, en la Comisión Quinta, durante el estudio y discusión del Proyecto de Ley 238 de 2025, expusimos los puntos centrales de esta iniciativa que busca poner límites claros a la compra y concentración de tierras rurales por capital extranjero, protegiendo un recurso finito, estratégico y vital para el país.
Máximo 15 % de la tierra por municipio en manos extranjeras
Límites efectivos a la concentración de predios rurales
Respeto total a los derechos adquiridos (no es retroactivo)
No hay expropiación
Protección de la soberanía nacional, alimentaria y climática
La inversión extranjera es importante, sí. Pero cuando está en juego la seguridad alimentaria, el territorio y el bienestar de quienes habitan el campo, debe contar con reglas claras y responsables.
Este proyecto merece debate amplio, estudio riguroso y concertación democrática.
Regular la tierra hoy es garantizar alimento, soberanía y futuro mañana.